Pues el otro día decidimos hacer algo rutinario, debe ser que nos aburrimos. Nos fuimos al cine a ver una película.
Lo primero que hay que decir es que es caro de cojones, la entrada depende de la sala a la que vayas, 17 dolarines australianos la sala barata, 19 la cara [digital, pantalla un poco más grande, sonido de competi] y luego había una golden class que según vi en la foto, te tumbas y tienes una mesa al lado para cenar, con camareros y zona exclusiva para tomarte una copa antes y después. Vamos, para triunfar con la chica de turno.
Total, he de reconocer que la sala estaba la mar de bien. Mejor que la del kinépolis de Madrid. Entre asiento y asiento tienes una pequeña mesa para dejar la cocacola, palomitas, bolsas de patatas, bolsas para vomitar [por si la peli es muy mala], condones [aunque no estés en la sala Golden y vayas solos... ¡tú lo vales!], pornografía y la cámara de video para ser un buen piratilla [no pude entrar pero en la golden creo que también tenía una salidad auxiliar para que el sonido entre directamente a la cámara y no seas un pirata patapalo].
Ahora llega la crítica de la peli. Nos fuimos a ver paranormal activitiy y a pesar de que no me suelen gustar este tipo de pelis, pasé un rato divertido. Me pareció mucho mejor que otros bodrios que he visto del estilo y del mismo género. Se terminó la crítica, si queréis más iros a un blog de cine…

¡Los anuncios del cine eran la hostia! Primero no coduzcas rápido, luego sale Ronaldo con la camiseta aún del Manchester, hablando con un inglés más malo que el mío, vendiendo gasolina. Depués dos anuncios de que no bebas ya que te pueden atropellar o violar [muy bien hecho, por cierto] y ya para terminar uno de no tomar el sol sin crema, que me dio más miedo que la propia peli.
La gente que nos acompañaba en el cine, eran todos chinos. ¡Les encantan las de miedo! Cada uno más raro que el otro, cada cual con más ganas de mear que el otro, cada otro con un vaso más grande que el uno, cada dos con un vaso compartido y cada vaso con un color más raro que el otro. Total que ahí Rambo la podía haber liado parda.
Una vez acostumbrado al ir y venir del servicio, llega el momento en el que se sincronizan para hacer uno de sus “ahhhhhh” “ohhhhh” “uhhhhhhh” que no sé qué significará… pero se paracen mucho a los videos de yonkis.com, cuando salen en una pantalla pequeña en primera persona.
Terminan la cosa comentando la película, saliendo en perfecta fila, asustados y danzando como manzinger zeta cuando afrodita decía eso de: ¡pechos fuera!
Una experiencia… creo que repetiremos.