En ruta por los estados
Ya con unos cuantos kilómetros en suelo americano a nuestras espaldas, escribimos con algo de conocimiento sobre una de las cosas que más nos han chocado de los yankees, sus peculiaridades a la hora de ponerse al volante y ejercer el noble arte de la conducción.
En primer lugar, no existe la idea de que el carril izquierdo es para los vehículos más rápidos y a medida que cambias carriles a la derecha se supone que va disminuyendo la velocidad. En EEUU cada coche se adjudica un carril (el que sea) y va a la velocidad que le de la gana (siempre dentro de los límites, claro está). No acabo de entender muy bien por qué, pero esto no parece causar accidentes en las incorporaciones a autopistas o autovías.
En segundo lugar, cambian de carril en cuestion de centésimas de segundo. Creemos que no es algo generalizado, pero lo hemos visto muchísimo: maniobras muy bruscas, tan solo un suspiro después de haber indicado con las luces. No acabo de entender muy bien por qué, pero esto unido al punto anterior no parece causar accidentes cuando el tráfico es fluido.
En tercer lugar tienen el giro-pirula a la derecha, o el “giro a la derecha con cuidaíco”: al llegar a un semáforo en rojo te detienes, y si tu intención es girar a la derecha en el cruce, tras haberte detenido puedes ir asomando el morro poco a poco (con cuidaíco) hasta tener visibilidad suficiente para confirmar que la maniobra es segura, momento en que puedes ejecutarla y seguir felizmente tu ruta. No acabo de entender muy bien por qué, pero esto no parece causar accidentes con peatones.
Y en tercer lugar tienen las llamadas “rotondas cívicas”, metáfora consistente en situar un STOP en cada una de las 4 calles que llegan a un cruce de tal forma que el primer vehículo que llega es el primero en moverse. No acabo de entender muy bien por qué, pero esto no parece causar accidentes en medio de los mismos.
Será por la mentalidad española, y es que a pesar de que las dos últimas han resultado ser especialmente cómodas y útiles, no las veo funcionando aquí en nuestra tierra.













